Me detengo. Observo. Cada detalle parece hablarme delicadamente al oído, mientras viejos sonidos flotan en el aire, entrelazándose con los cantos de quienes otorgan vida a este rincón de historia. No sé qué mística envuelve el lugar, pero algo es seguro: sus paredes, sus patios, sus altillos y hasta la tierra misma guardan relatos que …
